sábado, 26 de junio de 2010

Pretelini… una estrategia más.


por Goth LaNoir

Cada vez se hace más evidente el incremento de la violencia hacia las mujeres en México. Múltiples causas que han llevado a muchos hombres a despreciarlas y a terminar con “el problema” no sólo maltratándolas… sino también ejecutándolas.

Debates casi interminables para intentar lograr encontrar algunas soluciones a los mayores problemas de índole social que aquejan a la nación: delincuencia, violencia, asesinatos y el narcotráfico. Una de las promesas del actual gobernador del Estado de México fue, precisamente, disminuir los porcentajes… sólo ha sucedido lo contrario.

La política en el país se ha convertido, desde tiempos históricos, en una maraña confusa y complicada de corrupción, autoritarismo, violación hacia los derechos ciudadanos, siempre impuestos por los intereses personales de unos cuantos. El beneficio del pueblo se ha visto permeado por esta ola oscura y llena de contradicciones.

Enrique Peña Nieto ha sido partícipe de la doctrina priísta desde sus inicios y no es, por mucho, difícil de pensar que todo ello ha implicado el poder de profesarla inteligentemente, teniendo como mentor a Carlos Salinas de Gortari. El uso de los medios a su favor ha logrado potencializar y mantener su imagen más que la de otros gobernantes, sin duda detrás de todo ese teatro no queda impune.

Tan evidente su falta de sensibilidad, que cuando el periodista Jorge Ramos le preguntó sobre la causa de muerte de su esposa prácticamente delató su mofa sobre el asunto sonriendo burlonamente e ignorando con un poco de nerviosismo la respuesta que, congruentemente, debería haber dado con seguridad y un poco de dolor… por lo menos, un poco más de respeto.

Las intrigas en el público y por parte de algunos medios de comunicación llevaron a
indagar sobre las posibles causas de muerte de la finada esposa del golden boy. La discusión no se hizo esperar en la Cámara de Diputados cuando María Elena Pérez de Tejada, diputada del PAN, acusó al gobernador de haber asesinado a su esposa, entonces a petición de varios diputados del PRI ella tuvo que retractarse de lo dicho y continuar con otros temas.

Mónica Pretelini, un nombre elegante y sutilmente empleado para filtrarse como escudo y nueva estrategia política en el gobierno de Peña Nieto, fue utilizado para nombrar así a centros de atención a las adicciones, hospitales, albergues infantiles e, incluso, a una beca que la Universidad Autónoma del Estado de México creó, convirtiéndose en parte de los “400 compromisos cumplidos”.

La muerte de Mónica, quien hubiese sido su esposa durante trece años, ha causado polémica, al grado de haberse vuelto más conocida que cuando era presidenta del DIF, superando con 469 esquelas la muerte de Carlos Hank González (74) y creando todo un espectáculo en Televisa y TV Azteca en pro del gobernador. Un acontecimiento que se convirtió en una estrategia más para su gobierno e imagen política y pública.

Atenco: PEña Nieto, autor intelectual



jasmín ojeda

Enrique Peña Nieto se ha caracterizado por ser un personaje de la política mexicana que ha impactado la historia contemporánea.

Descendiente de una familia de gobernadores, toda una dinastía de emperadores en el Estado de México, desde el más antiguo que fue Severiano Peña, el más poderoso que logró permanecer en el poder desde 1914 hasta 1921, un largo periodo para ser sinceros, aunque no existen datos que describan las acciones de su gobierno se mantuvo siete años en el poder, después de la Revolución Mexicana.

Alfredo del Mazo González tío de Enrique Peña Nieto fue gobernador del Estado de México y fue gracias a este que Peña Nieto comenzo a involucrarse en la política, pues durante la campaña de este, colaboró repartiendo propaganda política y de esta manera descubrió sus intereses políticos.

Enrique Peña Nieto fue adoptado y acobijado en la vida política por Arturo Montiel. El delfín de Arturo Montiel, no ha nadado en aguas tan claras, en algunas épocas esas aguas en las que el delfín político a pasado se han tornado turbias y oscuras, como lo fue el caso de la corrupción montielista, además de que Peña Nieto recibió fuerte cuestionamientos por no proceder ante el caso de Montiel, pues el argumentaba que le debía lealtad y gratitud por el apoyo recibido en su carrera política, es decir que iba a defenderlo a pesar del fraude.


Atenco, en este lugar surgieron los presos políticos del gobierno de Enrique, él quería cumplir el sueño de su antecesor para así culminar el proyecto del Aeropuerto. El 3 y 4 de mayo del 2006 el Frente del Pueblo en Defensa de la Tierra (FPDT) tuvo un enfrentamiento con granaderos del cual resultaron detenidos 211 comuneros, dos jóvenes muertos y abuso sexual registrado por 45 mujeres, además de que entre las personas detenidas 72 se encontraban personas ajenas al movimiento, fueron extraídas de sus domicilios, las cuales fueron golpeadas y despojadas de sus pertenencias de manera injusta, por parte de las autoridades.


Los granaderos fueron brutales con los floricultores y personas que se encontraban en el lugar, golpearon y abusaron de las mujeres, además de que provocaron fuertes daños a los locales que se encuentran en el lugar de los hechos. El líder del FPDT Ignacio del Valle fue condenado a 112 años de prisión, Felipe Álvarez y Héctor Galindo sentenciados a 67 años y nueve personas más a 37 años, 11 mese, 15 días pero las autoridades no fueron juzgadas por los abusos cometidos a mujeres, después de encerrarla y abusar sexualmente de ellas, este delito quedo impune, mientras las manifestaciones fueron juzgadas como delitos de multihomicidas.
 
El 10 de febrero del 2009 todos los responsables de los abusos cometidos en Atenco fueron exonerados por la Suprema Corte de Justicia, los pobladores afectados de San Salvador Atenco no obtuvieron justicia después del abuso cometido por las autoridades y el gobierno de Peña Nieto cumple sus compromisos aunque tenga que reprimir de la manera más violenta los conflictos sociales.

En el 2009 el ministro José de Jesús Gudiño Pelayo dio a conocer los resultados de su investigación donde declaraba que Peña Nieto había estado vinculado con los sucesos de Atenco y el ministro Genaro Góngora lo declaró autor intelectual de la represión.


Se comprobó que Peña Nieto sostuvo reuniones con el Procurador general de la República, Eduardo Median Mora y acordaron usar la fuerza por lo que la noche del 3 de mayo reunieron mil 800 elementos y 628 de la Policía Federal Preventiva, entonces realmente Peña Nieto camina libre por las calles a lado de su bella novia Gaviota, mientras del Valle, Galindo y Álvarez pagan condenas sólo por exponer su inconformidad ante las obras del gobernador, criminalizados por unir al pueblo para protestar por la expropiación de sus tierras para construir un aeropuerto.

El gobierno de Arturo Peña Nieto se ha vanagloriado argumentando sus compromisos cumplidos, pero ¿Qué hay detrás de todo ese escenario montado?, primero fue Arturo Montiel, luego Atenco, la muerte de su esposa factor que lo hizo ver como un hombre vulnerable, pero pronto llegaría a su vida la Gaviota que lo ha llevado a hacer totalmente una imagen, mundo de la farándula que asiste a todos los eventos importantes en el mundo del espectáculo.

miércoles, 16 de junio de 2010

Amores de Viento

He vivido tu amor, puro amor de viento,
Salvaje, devastador, destructor, catastrófico
Violentamente, intenso amor de viento
Hoy vuelvo y recuerdo tu amor, puro amor de viento

***
J:O:

De amores y ausencias II

Silencio

Jasmín Ojeda

En el silencio de mis noches te diré cuanto te quiero
Y en su oscuridad mis labios escribirán sobre ti un verso
Por la noche en mis sueños te confieso
Y te hablo de las cicatrices de mi inverosímil corazón

Los dolores, los recuerdos, son los versos
Las canciones que musito en silencio, esas voces
Ecos del silencio en mi interior
Mi cabeza, mi corazón y sólo miedos

Por esta noche escribirán mis dedos
Cosas en las paredes de mi habitación
Escribirán silencios que hablen de ti
Hablaran de mí, gritaran sobre ti, murmuraran de los dos

Será el tiempo, el espacio, será que es hoy
Será el día, la noche o la mañana
A caso el ruido y silencio a la vez
Pero sabré al fin que son tus danzas en mi interior

Somos sólo tu y yo, no tres, no más, sólo dos
En sueños danzamos la música de los tambores
Al ritmo de mis caderas, el movimiento de tus manos
Son tus ojos, son los míos, sin rencores, ni dolores


Tu me tomas, yo me entrego, nos entregamos
Hay amor, no quiero sentirte pero ya estas dentro
No quiero sufrirte, no quiero llorarte
No quiero soñarte, mucho menos pensarte

Es tarde ya mis labios tiemblan y te digo que te quiero
Se quiebran las cadenas de mis miedos
Y te quiero, te quiero aquí adentro
Aunque me hagas dudarte

No puedo dejar de pensarte
Morfeo y tu conspiran y te llegas a mi en sueños
Cómo negarme que te quiero, que te añoro, te deseo
Y no quiero postergar ese encuentro y te encuentro

Tu me tomas y yo me entrego
Y me rompes, me destrozas y vuelves a armarme
Mi corazón desarmado ante ti
No puede dejar de latir

Corazón ha sido conquistado
Corazón ha sido domando
Corre hacia ti, te busca y te encuentra
Pero después sólo silencio… silencio reina otra vez
La habitación ha quedado a oscuras

***

martes, 8 de junio de 2010

al final del día



de jasmín ojeda

El hombre

"El hombre muere en todos los que guardan silencio frente a la tiranía"

Soyinka Wole

viernes, 28 de mayo de 2010

de Amores y Ausencias

por Jasmín Ojeda

de Amores y ausencias I


Ella siempre tomaba el autobús de las siete menos quince, subía y decía con su dulce voz, ¡buenos días!, pagaba seis con cincuenta, sonreía y mostraba su credencial de estudiante, caminaba despacio y tomaba el asiento de la fila izquierda junto a la ventana, siempre en el tercer par de asientos, se sentaba cogía los audífonos de su bolso y delicadamente los ponía en sus oídos y a partir de ahí volteaba la mirada para perderla en el paisaje que encontraba a lo largo del trayecto.

Él siempre la observaba desde su asiento, que siempre era el que se encontraba adelante del de ella, la veía y moría de ganas por siquiera rozar su piel o acariciar sus cabellos, mirarla a los ojos y decirle cuanto la quería, quería decirle como latía su loco corazón desesperado cada que subía ella al autobús y pasaba frente a él sin siquiera notar que existía, quería decirle cuan enamorado estaba de ella, desde la primera vez que la vio subir al autobús de las siete menos quince, pequeña, suave y delicada, simplemente hermosa la única mujer ante sus ojos, la más bella de la colonia.

La observaba cuando pasaba frente a él y luego cuando ella tomaba el asiento, el cerraba los ojos, sentía el perfume de ella cruzar en sus fosas nasales hasta penetrarse en su corazón y así soñaba que se encontraban en un lugar desconocido para él, imaginaba un mundo alterno en el cual se encontraba con ella para compenetrarse a un solo corazón para poder así amarla cada noche y cada mañana al despertar, donde él podía gritarle con susurros cuanto amor tenía para ella y ella complacida aceptada cada nuestra de amor por mínima que esta fuera, cada mirada, beso y caricia era recibida con disimulada satisfacción.

Cuando ella volvía la mirada al frente era porque sabía que debía bajar, se ponía de pie y caminaba con cuidado para no caer, le sonreía al chofer y le pedía amablemente la parada, esto sucedía todos los días, ella bajaba y su olor se perdía en el aire hasta que él no podía sentirla más, y sus ojos se entristecían por aquella ausencia, pero se tranquilizaba al saber que tendría que esperar sólo veinte y cuatro horas con cuarenta y cinco minutos para volverla a ver, lo desesperante era cuando el viernes llegaba pues serían setenta y dos horas de larga espera.

Esta fue su rutina a lo largo de dos años, hasta el día en que decidió hacerse notar, para que ella descubriera que el existía y que la amaba con toda el alma y el corazón ardiente por ella.

Esa mañana el espero el autobús una cuadra después del lugar en el que ella subía esto para subir después de ella y tomar el asiento continuo al de ella, tomo el autobús y luego busco la mirada de aquella hermosa mujer, pero como era de esperar ella sólo veía ensimismada aquel panorama que le ofrecía la naturaleza, el pregunto si podía sentarse y ella sólo lo miro, hizo un gesto de afirmación, sonrió y volvió la mirada hacia la ventana, parecía desconectada de la realidad, con sus ojos fijos al paisaje, él la miraba y repetía en su mente, “¡mírame, mírame!”, con tanta intensidad lo deseaba que cualquiera hubiese volteado a verle, pero la mente de ella parecía impenetrable, como de un acero infalible e imposible de penetrar.

Él se acercó y pudo sentir el olor de su perfume tan cerca que ella no pudo notarlo. Para él fue un viaje inolvidable que no importo tenerla tan cerca espacialmente y al mismo tiempo tan distante, ausente, perdida, lejana. Para él lo importante era el simple hecho de encontrarla a su lado, y poder sentirla, contemplarla.

Estaba tan cerca de ella como nunca lo había estado, estaba a punto de hablarle cuando sus intensas suplicas mentales parecían cobrar efecto y ella comenzaba a volver la mirada hacia el lentamente, y por su cuenta, el cerro lentamente sus labios para no delatar que estaba a punto de intentar dar inició a una conversación donde ella sería la protagonista.

El tiempo parecía encapsularse en ese momento en el que ella lo vería por vez primera y él le confesaría a corazón abierto todo lo que sentía, cuando ella logro encontrar su rostro, y las miradas se encontraron como si se hubiesen buscado toda la vida, él se quedó ensimismado por instante sin saber que decir, ella sólo sonrió, él se sintió paralizado ante la impresión de verla frente a frente como tanto había anhelado, cerró los ojos por un segundo y sintió que el tiempo se detuvo, imagino que todo quedó suspendido por un instante y en su mente quedo plasmada la imagen de la mirada de aquella hermosa joven, insoportablemente bella, delicada, suave y pequeña, su ojos como dos luceros iluminando sus noches de silencio y oscuridad, su mirada santa que lo salvaba de las tinieblas, en un instante pudo sentir sus manos suaves, sus manos delgadas y suaves como el algodón, sus manos tocaron su pecho y el sintió la gloria en ese momento, entonces se animó a abrir los ojos para decirle al oído sigiloso cuanto la amaba y cuanto había esperado ese momento, sus ojos abrió suavemente pero lo que se encontró lo asusto, cuando sus ojos se abrieron lo primero que lo recibió fue una expresión de horror en aquella mirada santa, los ojos se invadieron de un terror inexplicable, cuando sólo alcanzo a escucharse aquella dulce voz gritando desesperada “¡aguanta un poco, sólo un poco más, vamos, vamos!”, el sintió como el cuerpo se le estremeció, sintió un calor que le hizo hervir la sangre en un instante, miró sus labios, finos, de un color carmesí que nunca había imaginado tan perfecto y todo se apagó en un silencio luego el busco su mirada y ella lo miro a los ojos entonces él supo que debía grabar como en sus ojos esa escena, y lo hizo pues quedo como una fotografía plasmada en sus pupilas, hasta que sintió como se desprendía de su cuerpo inerte, sintió como se mezclaba con el aire y la gente que pasaba podía pasar a través de él, lo cual lo llevo a poder ver lo que sucedía, un completo caos fue lo que encontró, la gente gritaba desolada, muchos gritaban solicitando médicos, otros pedían ayuda desesperados, otros lloraban y algunos caminaban lamentándose.

La mujer que tanto adoraba intentaba reanimar aquel cuerpo desesperada, con lágrimas en los ojos y la mirada llena de horror ante la escena, era estudiante de medicina, iba justo a la mitad del proceso educativo y no podía hacer nada para reanimar al cuerpo de aquel hombre, desesperada intentaba darle respiración boca a boca, y el parado frente a ella sin poder decir nada sentía como el aire de vida que ella le regalaba entraba por sus vías respiratorias, y se tocó por un instante el pecho pero no era suficiente lo que ella le regalaba, el ya no era de ese plano, ya pertenecía a otro mundo y sólo estaba para verla por última vez.

Cuando cerró los ojos por primera vez la felicidad que invadió su corazón fue como un líquido efervescente rebosando de espuma y no pudo notar el momento del impacto, cuando el chofer por un instante creyó ganarle al tren, pero sus cálculos fueron malos y el impacto fue inevitable, el ruido fue estridente para el oído humano, pero más para el cuerpo que yacía ya inerte con aquella mujer desesperada intentando reanimarlo sin resultado alguno. La esencia de aquel hombre no podía más que contemplar a la mujer de sus sueños llorando ante aquella ausencia, el momento que el tanto espero culminó en el encuentro de aquellas miradas, quedo cristalizado en sus pupilas y su esencia de vida se desvaneció en un instante.

Ella siempre toma el autobús de las siete menos quince, sube y entrega en sus manos al chofer seis con cincuenta, muestra su credencial de estudiante, caminaba despacio y tomaba el asiento de la fila izquierda junto al pasillo, siempre en el tercer par de asientos, se sienta voltea a ver a todos los pasajeros, cierra los ojos un instante y a la par de la acción saca los audífonos de su bolso y delicadamente los pone en sus oídos y a partir toma el asiento de la ventanilla luego voltea nuevamente a ver quiénes van en el autobús y vuelve la mirada para perderla en el paisaje que encuentra a lo largo del trayecto.